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N° 1 - La guerra imperialista
Notas externas

Kamikaze y embarazada

por Diana Maffia
(abril 2003)
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Este texto es un recuadro que forma parte del reportaje a la filósofa Diana Maffia,
publicado en Clarín, el 13 de abril de 2003
El enlace al sitio original es el siguiente:
http://old.clarin.com/diario/2003/04/13/o-544667.htm

¿Sirven las categorías de identidad sexual y cultura para entender la decisión de la kamikaze iraquí que la semana pasada se detonó frente a militares aliados aun estando embarazada?

Diana Maffía acude al cruce de sus saberes para interpretar un hecho tan conmocionante. "Creo que una de las cosas que no nos permiten entender la inmolación de los/as iraquíes —explica— es que en Occidente descontamos que cada uno defiende su vida por encima de todo. De otro modo ni nos subiríamos a un colectivo, ya que al tipo se le podría dar por estrellarse contra alguno de sus archienemigos callejeros. Cuando pensamos en una mujer, además embarazada, es tan fuerte la reducción de toda su persona a su condición de portadora de un futuro humano que no se piensa en un ser complejo con convicciones, preferencias, dogmas, utopías. Cualquier mujer embarazada es considerada por ese solo hecho una ''madre'', aunque todavía ese vínculo no pueda expresarse porque no hay ningún niño autónomo con quien establecerlo. Tan impregnado está el Derecho de esta ideología, que incluso el artículo 86 del Código Penal, cuando habla de los casos en que no se penalizará el aborto, menciona el ''riesgo para la vida o la salud de la madre''. La ''madre'' de la que habla es la mujer embarazada que va a abortar, por lo cual nunca llegará a ser ''madre'' en sentido estricto".

"La segunda reducción —agrega— tiene que ver con la consideración de la maternidad como un instinto, algo que no tiene que ver con aspectos intelectuales o morales, sino con la pura biología y el puro efecto de las hormonas. Siendo así, una mujer que no sea una leona con su cría es antinatural, una aberración, una monstruosidad. Así se juzga a mujeres embarazadas que se drogan, o son sexualmente promiscuas, que no desean el embarazo ni el bebé, que deciden interrumpirlo o ceder a sus hijos. Lo cierto es que las mujeres podemos quedar embarazadas de muchas maneras, no todas planificadas y placenteras, y eso influirá en nuestra valoración de ese embarazo y en nuestra visión futura de nosotras mismas con un hijo o hija. Y además de portar un embarazo podemos mientras tanto luchar por nuestras ideas, escribir libros, plantar rabanitos, pintar paredes, soldar circuitos electrónicos, y es abusivo decir que hacemos estas cosas como ''madres''. En lo personal, que alguien se inmole por un dogma me parece horrendo, sea hombre o mujer. Y esto incluye los dogmas que obligan a una mujer a continuar un embarazo no deseado, y a veces morir por un aborto séptico, cosa que en nuestro país pasa todos los días."

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